VUELVO DE VACACIONES… ¡VUELVO A ENTRENAR!

Que bien se está bajo el sol, con los amigos y la familia, en la playa o la montaña, y disfrutando seguro de una buena gastronomía, olvidándonos del estrés, del trabajo, y por qué no, hay que admitirlo, de cuidarnos. Aunque muchos hayamos intentado mantener cierto nivel de entrenamiento durante las vacaciones, salir a andar, a correr… (si alguno habéis ido al gimnasio en el lugar de destino… ¡enhorabuena!) el nivel de rendimiento ha bajado, y ahora a la vuelta suspiramos y decimos… ¿Y ahora qué?

Lo primero que debemos tener es PACIENCIA. Es duro, pero lo que cuesta mucho conseguir se pierde fácilmente, por eso no debemos llegar y ponernos a entrenar al mismo nivel que lo dejamos, ya que nuestro cuerpo no está preparado. Por otro lado, no desesperemos, que todo tiene su recompensa y al igual que se pierde rápido, si le hemos dado caña durante el año no nos va a costar tanto recuperarlo como partiendo de cero, siempre y cuando hagamos un entrenamiento adaptado.

¿Y qué hacemos?

Tenemos varias opciones:

  • Si por lo general tu entrenamiento es en sala, haces rutinas de musculación, puedes comenzar con la misma rutina que dejaste pero bajando la carga (no intentes levantar el mismo peso que antes de irte de vacaciones…) y poco a poco ir aumentando cuando el entrenamiento haga su efecto. Otra opción es comenzar dos semanas de adaptación realizando circuitos que incluyan todos los grupos musculares. Combínalo con ejercicio cardiovascular para trabajar el bombeo sanguíneo.
  • Si haces un entrenamiento combinado, sala, cardio, clases colectivas, con un objetivo de mejora de todas las cualidades físicas, lo ideal es que combines días de entrenamiento cardiovascular suave para volver a coger el ritmo con circuitos en la sala, y vayas introduciendo poco a poco los entrenamientos combinados (tipo total training, o cross19) con cargas bajas, al igual que si asistes a las clases comienza con poco peso.
  • Por último si tu objetivo es principalmente cardiovascular (por lo general los corredores sois fieles al entrenamiento y no creo que lo hayáis dejado abandonado) es ideal comenzar una semana de adaptación de carrera continua suave olvidándonos de los ritmos y los tiempos, y realizar series que permitan el descanso, para poco a poco ir haciendo un entrenamiento más específico cuando vayamos recuperando la resistencia.

deporte

Es importante no olvidarnos de la dieta. Tenemos que recuperar los buenos hábitos alimenticios pero no de golpe. Seguramente en las vacaciones hayamos introducido una cantidad alta de hidratos de carbono, (helados, bebidas con azúcar, patatas, etc) y nuestro nivel de glucosa estará elevado. Si cortamos por lo sano y hacemos dieta estricta, sumado al ejercicio y al calor que aún hace, puede que nuestro cuerpo no procese ese cambio y nos mareemos, nos sintamos débiles… asi que lo dicho, paciencia. Evita esos excesos del verano pero no introduzcas una dieta estricta sin ningún suplemento energético o vitamínico y sin hablar con un profesional, y muy muy importante, bebe mucha agua.

 

¡A por ello!

Porque hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad. ‪(Einstein)

 

Emma Pérez, Entrenadora Personal y Fisioterapeuta de Fitness19

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